EVOLUCIÓN MAGMÁTICA, MINERALOGÍA Y MODELO PARAGENÉTICO DE LOS SKARNS DE LA ZONA MINERALIZADA ENCARNACIÓN–ENCINO PRIETO, HIDALGO
Los depósitos tipo skarn en México están estrechamente vinculados al emplazamiento de intrusivos paleógenos en secuencias carbonatadas mesozoicas. El sistema mineralizado Encarnación–Encino Prieto, situado en la Región Minera Jacala (Hidalgo), constituye un importante distrito de metasomatismo y reemplazamiento. En este sector, específicamente en la localidad de Villa Juárez, se concentran diversos cuerpos de skarn genéticamente relacionados con los intrusivos eocénicos (51.7–46.5 Ma) que conforman al plutón Encarnación, de composición diorítica-granodiorítica, cuyas manifestaciones se evalúan en las zonas mineras de Piedra Imán y El Águila (ambas con skarn de Fe-Cu), así como en Aguas Palomas (skarn polimetálico). Con base en la caracterización petrológica, mineralógica y geoquímica, se propone un modelo paragenético secuencial que define la evolución magmático-hidrotermal del sistema mineralizado.
La geoquímica de roca total indica que el Intrusivo Encarnación pertenece a una suite subalcalina, metaluminosa (A/CNK < 1.0) y calcoalcalina de alto potasio (High-K) dentro de la serie magnesiana. La distribución de los datos revela que la zonación mineralógica distrital está controlada por sutiles pero críticas variaciones geoquímicas entre pulsos granodioríticos contemporáneos: las fases monzoníticas de El Águila y las granodioritas de Piedra Imán se vinculan directamente a los cuerpos de skarn de Fe-Cu. Por su parte, las variaciones composicionales observadas en las granodioritas de Aguas Palomas gobiernan el sistema polimetálico tardío. Asimismo, el comportamiento en los diagramas de discriminación tectónica posiciona a las muestras firmemente en el campo de arco volcánico continental (VAG) sobre los promedios mundiales de intrusivos mineralizados.
Por otra parte, el evento mineralizado esta constituido por una etapa prógrada que desarrolló un endo-exoskarn dominado por granate y en menor proporción wollastonita y diópsido, siendo similar en los tres depósitos estudiados. Sin embargo, el colapso retrógrado posterior diferenció los depósitos según la evolución clásica de hierro a polimetálico: (a) Piedra Imán exhibe una mena constituida por magnetita y oro acompañada de epidota, clorita, calcita y cuarzo; (b) El Águila comparte la base de óxidos y ganga similar, pero añade apatito y fases tardías de plata; finalmente, (c) Aguas Palomas consolida el polo polimetálico mediante una ganga de clinozoisita, clorita, calcita y cuarzo que acompaña a una mena exclusiva de sulfuros (calcopirita, pirita, galena, esfalerita, entre otros). A nivel regional, estos hallazgos posicionan al plutón Encarnación como un testigo petrológico clave para descifrar la evolución de los sistemas magmático-hidrotermales del Paleógeno a lo largo del margen oriental de México.