RESUSPENSIÓN ATMOSFÉRICA DE MICROPLÁSTICOS DE SUELOS DE LA PENÍNSULA DE YUCATÁN: ABUNDANCIA Y COMPOSICIÓN POLIMÉRICA
Los microplásticos (MPs) se reconocen actualmente como contaminantes atmosféricos emergentes capaces de incorporarse al aire, transportarse a diferentes escalas y depositarse incluso en regiones alejadas de sus principales fuentes de emisión. Una vez depositados sobre la superficie terrestre, los suelos pueden actuar no solo como reservorios de estos contaminantes, sino también como fuentes secundarias hacia la atmósfera mediante procesos de resuspensión asociados con el viento, la perturbación del suelo y las actividades humanas. Este intercambio suelo-atmósfera adquiere especial relevancia para las partículas capaces de incorporarse a las fracciones PM10 y PM2.5, debido a su mayor potencial de permanencia y transporte atmosférico. Sin embargo, la capacidad de los suelos para liberar MPs y la influencia de las condiciones ambientales y antropogénicas sobre este proceso continúan insuficientemente estudiadas, particularmente en regiones tropicales.
En este trabajo se evaluó la abundancia, distribución y composición polimérica de MPs presentes en la fracción aerosolizable de suelos de la Península de Yucatán, México, considerando sitios con diferentes grados de influencia antropogénica y a Oxpemul, localizado dentro de una zona protegida y semipristina, como sitio remoto de referencia.
Las muestras de suelo fueron sometidas a un sistema experimental de resuspensión empleando flujos controlados de 6, 12 y 28 L min⁻¹, acoplado a un muestreador MiniVol para recuperar partículas totales suspendidas (PTS), PM10 y PM2.5. Los MPs fueron identificados mediante microscopía óptica y análisis digital, mientras que algunas partículas fueron seleccionadas para ser caracterizadas mediante espectroscopía infrarroja por transformada de Fourier (FTIR).
Las concentraciones totales variaron entre 17.5 y 120 MPs g⁻¹ de suelo, correspondiendo el valor mínimo a Oxpemul y los mayores valores a sitios con mayor influencia antropogénica. Se detectaron MPs en todas las fracciones aerosolizables, con concentraciones de hasta 42 MPs g⁻¹ en PM10 y 29 MPs g⁻¹ en PM2.5. La abundancia total mostró una presión positiva fuerte con la población municipal utilizada como indicador regional de presión antropogénica (Spearman ρ = 0.81, p < 0.001), relación que fue aún mayor para la fracción PM2.5 (ρ = 0.84, p < 0.001).
La caracterización por FTIR evidenció una elevada diversidad química, incluyendo PE, PP, PA, PS, PU, PVC, NBR, EPDM, PDMS, PET y PBT. Estos polímeros son comúnmente empleados en empaques y películas agrícolas (PE, PP), textiles (PET, PA), materiales de construcción y recubrimientos (PVC, PU, EPDM), así como en componentes automotrices (NBR, EPDM y PU), sugiriendo la contribución potencial de múltiples actividades antropogénicas a los MPs acumulados en los suelos. En Oxpemul, pese a presentar la menor abundancia de MPs, se identificaron NBR, PP, PU, EPDM y PA, polímeros empleados en productos textiles, empaques, recubrimientos y componentes automotrices. Su presencia en una zona protegida y con limitada influencia urbana directa es consistente con la dispersión regional de MPs hacia ambientes remotos.
Estos resultados evidencian que los suelos de la Península de Yucatán constituyen reservorios de MPs susceptibles de resuspensión y resaltan la importancia del transporte suelo-atmósfera como mecanismo de redistribución de estos contaminantes hacia ecosistemas vulnerables.