¿EXISTEN SHOCKLETS EN MERCURIO? EVIDENCIA A PARTIR DE OBSERVACIONES DE MESSENGER
El antechoque de Mercurio constituye un entorno de plasma distinto al terrestre debido, entre otros factores, a las características de su choque de proa y a las escalas espaciales del sistema. Estas diferencias pueden modificar la generación y evolución de las ondas de ultra baja frecuencia (ULF) producidas por la interacción entre el viento solar y las partículas reflejadas en el choque.
Usando datos de campo magnético de la misión MESSENGER, estudiamos la evolución no lineal de ondas ULF en el antechoque hermeano y buscamos estructuras comparables con los shocklets terrestres. Nuestro análisis muestra más de 200 estructuras compresivas con distintos grados de empinamiento y propiedades de polarización. Una fracción presenta las características típicas de los shocklets observados en la Tierra, incluyendo frentes abruptos y ondas whistler, mientras que numerosos eventos muestran morfologías más complejas, con ondas de diferentes frecuencias superpuestas.
La presencia de estas estructuras confirma que el empinamiento no lineal de ondas también tiene lugar en el antechoque de Mercurio, pero bajo condiciones que producen una mayor diversidad morfológica que en el entorno terrestre. Un choque de proa más débil y una menor turbulencia asociada con las partículas reflejadas podrían contribuir a estas diferencias. El estudio de los shocklets ofrece así una nueva forma de caracterizar la dinámica del antechoque hermeano y de explorar cómo las propiedades globales de un sistema planetario condicionan la evolución de las ondas que se generan río arriba de su choque.