AVANCES EN EL REGISTRO DE MICROSISMICIDAD INTRAPLACA EN QUERÉTARO
La Red Sísmica de Querétaro (ReSiQ) se diseñó para monitorear la sismicidad en el estado y zonas colindantes de Guanajuato, Hidalgo y San Luis Potosí. Existen varios antecedentes recientes sobre sismicidad, pero poca información histórica documentada. El potencial sísmico regional se desconoce debido a la aparente baja tasa de sismicidad, a los periodos de recurrencia tan largos y al desconocimiento de estructuras activas. Diferentes redes temporales instaladas desde el 2000 ayudaron a evidenciar una sismicidad de fondo persistente, principalmente hacia al noreste del estado de Querétaro. Los epicentros sugirieron una distribución subparalela a la orientación de la Sierra Madre Oriental. Esta tendencia se confirmó con la aparición de la ReSiQ en 2022, la cual ayudó a incrementar notable-mente la detección de sismicidad y la calidad de las localizaciones, cuyas magnitudes oscilan entre 0.9 y 3.7. Las nuevas localizaciones epicentrales comienzan a delinear algunas probables zonas sismogénicas, en las cuales no se han identificado rupturas en superficie. Una de las secuencias sísmicas más recientes, ocurrió en octubre-noviembre de 2025, aparentemente detonada por la intensa temporada de lluvias, lo que facilitó la difusión de fluidos, ello pudo haber inducido la ruptura temporal de fallas preexistentes, además de una migración espacial de la sismicidad. La ReSiQ también ha registrado clusters antropogénicos en el centro-este de Querétaro relacionados con la explotación de bancos de roca caliza. Los nuevos datos sísmicos serán clave para estimar objetivamente el nivel regional de sismicidad, entender el comportamiento espacio-temporal de la actividad y de la liberación de esfuerzos. Dadas las magnitudes tan pequeñas de la actividad aún es necesario instalar más estaciones que permitan mejorar la precisión de las localizaciones, contar con señales suficientes y de calidad para modelar las formas de onda, y así calcular su mecanismo focal asociado, lo que facilitará estimar el campo de esfuerzos. Ello también permitirá acotar y caracterizar las probables fuentes sismogénicas y el comportamiento espacial de la sismicidad intraplaca.